TERRARIO
Se recomiendan de estructura vertical, con dimensiones aproximadas de 100 cm alto x 75 cm ancho x 50 cm profundidad en iguanas juveniles (ideal el doble en las adultas; como orientación, la amplitud debería ser 1.5 – 2 veces la longitud total de nuestra iguana). Correcta ventilación.
Respecto al sustrato: deberían evitarse pequeñas partículas que pueda ingerir y ser de un material absorbente. Debemos proporcionarles diversas ramas, de fácil acceso y con follaje abundante, así como una zona donde cobijarse en el caso de ejemplares juveniles.
Recipientes de agua y comida pesados; éste último debería ser de un tamaño tal que permita que la iguana se meta completamente.
Sobre todo: ¡funcionalidad y fácil limpieza!

ILUMINACIÓN
Es fundamental para nuestra iguana proporcionarle una radiación solar que incluya rayos UVB (necesarios para la fabricación de vitamina D3, que permite la absorción de calcio). Una buena opción son fluorescentes específicos al 5%, dispuestos deforma específica y respetando el fotoperiodo. A finales de primavera y en verano, ofrecer baños de sol directo.

TEMPERATURA Y HUMEDAD
Una consideración importante: si la temperatura del terrario es baja, la actividad disminuye y dejan de comer , resultando las consecuencias fatales para la iguana.
El objetivo es conseguir un gradiente de Tª horizontal y vertical entre 27-32ºC y una “zona de calentamiento” ( 32-35ºC). La temperatura nocturna estará entre 23-25ºC. Existen diversos accesorios para conseguirlo, así como para controlarlo.
Requieren un 60-70% de humedad ambiental.

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